Tarot de Marsella, arte vivo de la sabiduría ancestral

«Aunque los caminos de la búsqueda son numerosos, la búsqueda es siempre la misma.» Estos versos del gran Rumi nos ayudan a empezar a descifrar el Tarot. Es un arte de vida, en el que a medida que avanzamos nos damos cuenta de lo poco que sabemos. En esta sección ofrecemos algunos apuntes sobre el Tarot de Marsella, a modo de introducción.

 

¿Qué es?

El Tarot de Marsella es ante todo una obra de arte sagrada. Un legado de la sabiduría ancestral. Su verdadera función no es adivinar el futuro, si no ayudarnos a comprender y realizar nuestro camino como seres humanos. Encontrar sus claves significa abrir nuestra mente y nuestro corazón. Ir más allá de lo racional y adentrarnos en la magia de la vida. 

 Por sus cualidades estéticas y simbólicas podría estar en los museos más importantes del mundo. Y, aunque no tiene este merecido reconocimiento, es fuente de inspiración para artistas, psicólogos y místicos de todas las épocas.

 

SUS Cualidades más importantes SON:  

– Hacer emerger la voz del alma desde las profundidades del «inconsciente».

Mostrar un mapa universal de las etapas y retos del camino del ser humano.

– Aportar la mirada de la sabiduría ancestral sobre aquello que se le proponga.

– Visualizar y clarificar situaciones de cualquier tipo.

– Sacar a la luz información o memorias inconscientes del consultante, de su árbol genealógico y social.

– Activar transformaciones profundas en el consultante a partir de la toma de consciencia.

– Aconsejar al consultante en decisiones importantes. 

 

Cómo nos habla

El Tarot habla en un lenguaje sutil, metafórico y con múltiples niveles de interpretación. Su significado se muestra como una simbiosis orgánica de todos sus elementos (imágenes, palabras, símbolos, números, colores y conceptos). Mientras lo leemos interactúa con nosotros, mostrando su poder para transformar nuestra visión de las cosas. En este proceso nos ayuda a desarrollar valores y capacidades positivas. Las más importantes son: confianza, intuición, voluntad, atención, creatividad o empatía. La comprensión del Tarot requiere de respeto y humildad para evitar la interferencia del propio ego en su lectura.

 

Orígenes

No es casual que a las cartas se les llame arcanos puesto que son un arca, es decir, un contenedor donde se conserva algo de valor, en este caso contiene «sabiduría». Aunque sus símbolos tienen las formas de la Europa medieval el contenido profundo que expresa es universal y atemporal.

Un estudio profundo del Tarot de Marsella nos muestra que este reúne y sincretiza diversas cosmovisiones antiguas. Este abanico cultural incluye sobretodo las que van desde la India hasta Europa y el norte de Africa, lo que los antropólogos llaman Euroasia. Así, aunque el Tarot no es ni profesa ninguna religión, podemos rastrear en él desde símbolos y mitos del paleolítico hasta de civilizaciones como la sumeria, egipcia, griega clásica o celta. Sin olvidarnos de la triada hebreo-cristiana-musulmana, que es sin duda la más reconocible en las cartas. De alguna forma el Tarot nos recuerda que remontando en la historia todas las culturas sagradas van confluyendo hacia un fuente primordial y quizás única.